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La psicología del color se encarga de investigar cómo nos afectan los colores. Los colores pueden cambiar nuestra percepción, alterar nuestros sentidos, emocionarnos, etc. Los colores tienen el poder de mejorar nuestra memoria y atención e incluso el poder de convencernos para que tomemos cierta decisión.

La influencia de los colores puede cambiar por completo la idea que tenemos de un determinado espacio o elemento.

El color en necesario en la arquitectura y más allá del interiorismo o de esa función por el afán de embellecer y singularizar el resultado. Debemos entender que el color es una variable destacada del diseño edificatorio.

Frente a la importancia estética (Con independencia de las épocas, gustos o tendencias), la función práctica ligada al color en la arquitectura deriva en una serie de factores que debemos conocer ante el futuro edificio a construir.

Optar por un color u otro determinará en parte el carácter de nuestra edificación. La arquitectura y color deben de vivir en armonía para poder conformar un espectáculo visual, pero cuál es la importancia del color en la arquitectura y los colores en edificios.

PSICOLOGÍA DE LOS COLORES

Amarillo: Es considerado como un tono alegre y cálido. Sin embargo, también propicia el cansancio de la vista y hace llorar a los bebés.

 

Azul: Es el color preferido por los hombres. Propicia la calma, la productividad y la serenidad, por lo que es el más usado en las oficinas. También es sinónimo de confianza y seguridad, por lo que es ideal para aseguradoras, bancos e instituciones financieras.

 

Rojo: Atrae rápidamente la atención, evoca emociones fuertes e incrementa el apetito; también se asocia con la pasión, la intensidad y el amor. No obstante, estudios demuestran que el rojo puede afectar tu rendimiento al hacer tareas de concentración cómo resolver exámenes o tomar decisiones, ya que se asocia con el peligro.

 

Morado: Significa lealtad, bienestar, éxito y sabiduría. Ésta es la razón por la que reyes y otros líderes usan atuendos morados.

 

Verde: Se asocia a la salud, a la tranquilidad, al dinero y a la naturaleza. Está comprobado que los trabajadores que laboran en un ambiente de este tono tienen menos dolores de estómago. Sin embargo, el efecto del verde depende mucho de su tonalidad; los tonos profundos evocan abundancia, mientras que los claro, calman.

 

Naranja: Este tono es sinónimo de entusiasmo, emoción, calidez y precaución. Por eso es usado para atraer la atención y provocar alegría.

 

Marrón: Este color evoca a la tierra; a la confianza y la practicidad, pero también resulta algo aburrido y puede asociarse con suciedad.

 

Rosa: Es un color que tranquiliza y evoca al amor. Los tonos oscuros se usan para expresar diversión, emoción, energía y juventud por lo que son perfectos para accesorios de niñas y mujeres; los rosas claros se asocian al romance.

 

Blanco: Se relaciona a la pureza, a la inocencia y al vacío. Es ideal para usar en espacios pequeños ya que da una sensación de amplitud.

 

Negro: El color por excelencia del poder y de la muerte. Es elegante, fuerte y clásico. Proyecta objetividad y funcionalidad. Las marcas usan negro para indicar exclusividad, glamour y sofisticación.

 

Dependiendo la obra arquitectónica a construir, usted deberá decidir el color más adecuado. Todo ello sin romper la armonía que tienen los colores consigo mismos. No olvide que una obra arquitectónica con múltiples colores rompería el aspecto estético. 

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